Filosofía Para Un Pueblo Llamado Miedo

Pensamientos, ironías y otras cosas de la vida.

Nunca he creído en el amor a primera vista. Siempre me había parecido una patraña inventada por los directores de Hollywood para que la gente, en un momento de decadencia emocional, vea esas películas. Yo no me creía que eso podía existir. No me lo creía, hasta que me pasó.

Lo típico, primer día de clase. Nuevo curso, antiguos compañeros y los nuevos que tardan por venir. Todos contábamos como nos había ido el verano, que habíamos echo y todo eso que cuenta uno el primer día.

Toca el timbre, cambio de hora. Sales al pasillo para ver que se cuece en este nuevo inicio de curso y para poder reírte de los novatillos al ver que se parecen a nosotros cuando teníamos su edad. Nunca me imaginé que ese pasillo, pudiera llevarme justamente hacia él.

Nunca podía haberme imaginado que lo encontraría aquí. Me quedé embobada, sin saber que hacer, sin que ni una parte de mi cuerpo se pudiese mover. Mi perdición llegó cuando lo vi sonreír.

"Despierta - me dije - parece que te lo vas a comer con los ojos". Me miró y en ese mismo instante reaccioné. Me moría de la vergüenza,  nunca había sido tan descarada al fijarme en una persona. Mi compañera me preguntó si conocía de algo a ese chico, y le dije que solo una vez. Me había enamorado. ¿Cómo podía haber sucedido? Vale, no era de hierro pero era la primera persona, que me había cautivado con su sonrisa.

Me enteré que tenía novia, (normal) pero para mi desgracia era la persona que más odiaba en el mundo entero. En fin, después de mucho meditarlo me limité a seguir con mi vida guardándome el amor que sentía por él casi un año.

P.D: Si, lo sé, parece muy de película americana de la típica friki que se enamora de un chico del equipo de fútbol y que su novia es la jefa de las animadoras. Me sentí como en un videoclip de Taylor Swift. Muy raro todo, pero que se le va a hacer, la vida es un misterio.

#1

Llega un momento en la vida de una persona, en la cual no sabes cuantos sentimientos pueden fluir a lo largo de un día. Puedes pasar de la máxima alegría, a la completa desolación en una milésima de segundo. Para alguna gente, esto supondrá bipolarismo o alguna enfermedad mental o psíquica, en cambio para mí no deja de ser algo normal que no tiene nada que ver con la mente, si no con el corazón y lo que este puede llegar a sentir y aguantar.

El echo me hace gracia, porque vivimos en una sociedad en la cual si una persona tiene algún tipo de defecto, pueden llegar a tacharla de cualquier cosa sin venir a cuento. ¿Alguien le ha preguntado a esa persona, lo que realmente le pasa? No, es más fácil hablar a sus espaldas y llamarle cualquier calificativo que a día de hoy está muy de moda.

En conclusión, estas épocas no dejan de ser asaltos que todos, en algún momento de nuestra vida, tenemos que hacer todo lo posible por vencer, o simplemente, creer en que todo se puede llegar a solucionar y que a esa gente que ha hablado de ti en el pasado, puedas llegar a plantarles cara en el futuro.